Por qué los artistas firman sus obras

Constantemente oímos noticias de las grandes casas de subastas de arte donde se venden cuadros por cifras astronómicas. Sin embargo nosotros tenemos en nuestras casas cuadros cargados con mucho valor sentimental y al momento de venderlas descubrimos que no valen mucho. Lo que hace que unos cuadros sean más valiosos que otros son los artistas que los hacen y para distinguirlos la firma juega un papel fundamental.

Por qué es importante

Picasso

Los artistas saben que, si bien se puede falsificar un cuadro, la firma es como una especie de huella dactilar, más difícil de copiar, y dice mucho del artista que hizo el cuadro. Es por eso que es indispensable que todas las obras estén firmadas antes de salir al mercado para prevenir falsificaciones o confusiones en el futuro. Los expertos en arte son capaces de identificar las firmas reales ayudando así a los coleccionistas a evitar la compra de obras falsas.

Una obra que no esté firmada pierde un poco de su valor o significa que el artista no la terminó. En algunos casos los familiares de los artistas otorgan un certificado de autenticidad para ayudar a que las obras no firmadas mantengan su precio en el mercado.

Tipos de firma

Las firmas comúnmente se encuentran en la parte inferior de la obra, pero también puedes encontrarlas en la parte superior o por detrás del cuadro. Muchos artistas usan su nombre, su apellido y la fecha en que fue elaborado el cuadro aunque otros usan sólo las iniciales.

La firma de un artista puede variar con el paso del tiempo y ese es otro factor que los expertos toman en cuenta al momento de autenticar una obra. Cuando aparecen inconsistencias en el nombre, el trazo o la ubicación de la firma tal vez se trate de una falsificación.

Consejos para artistas

Si eres un joven artista y quieres firmar tus obras de manera correcta ten en cuenta que puedes firmar como quieras, lo que no debes hacer es dejar tus obras sin firmar.

En el momento en que pones tu firma estás diciendo al mundo que la obra está terminada y que puede exhibirse al público. Es importante que tu firma sea clara y siempre la hagas de la misma manera, la consistencia y la legibilidad son puntos a tu favor para identificar tus obras.

El tipo de firma lo escoges tú. Por ejemplo, puedes colocar las iniciales de tu nombre, tu apellido completo y el año, lo importante es que siempre lo hagas en el mismo lugar y que este lugar sea visible. No puede ser muy cerca del borde del lienzo para evitar que el marco la tape después.

Si tienes un blog o página web donde muestres tu arte puedes poner imágenes de tu firma ya que esto ayudará a otros a identificar tus obras.

¿Fotografiar o pintar?

fotografiar o pintar - oleos y musicaSiempre he creído que todos venimos al mundo con una habilidad especial y que es nuestro deber encontrar para qué somos buenos y potenciar aún más esa habilidad. Tal vez algunos sean más aventureros que otros, algunos tienen habilidad para los números y otros para los deportes; no importa cual sea la actividad que quieras realizar hay algunos detalles importantes a la hora de escoger un hobbie o una profesión. Encontré este excelente artículo del fotógrafo Fernando Sánchez para los que les gustan las artes visuales y están indecisos entre si dedican a la pintura o a la fotografía. No incluí la foto que tiene el artículo originalmente porque me parece oportuno colocar en su lugar dos imágenes de Gregorio Camacho el cual se dedicaba a la pintura y a la fotografía por partes iguales utilizando ésta última como herramienta para sus creaciones al óleo sobre paisajes urbanos como el de la construcción de la Estación del Metro Chacaito en Caracas.

No hace mucho tiempo la pregunta que titula este artículo, ¿Fotografiar o pintar?, era una duda que tenían quienes querían preservar un momento único que pasaba frente a sus ojos. Hoy en día casi no tiene sentido, pues la gran mayoría apuesta por la cámara por su facilidad inmediatez y ahora con los teléfono inteligentes la capacidad de compartir el instante que capturamos a las redes sociales. A pesar de que la cantidad de personas que tienen la capacidad de hacer una fotografía sobrepasa considerablemente a los que pintan, no se pueden desvincular la una de la otra, sólo que ahora tienen fines distintos.

A continuación el artículo de Fernando Sánchez.

metro de caracas 88-2

“Los pintores han tenido siempre la obligación de representar la realidad tal como era. Los clásicos griegos y romanos alcanzaron la perfección en todas las bellas artes, desde la escultura hasta la pintura, desde la Victoria de Samotracia, por poner un ejemplo tardío hasta las inolvidables pinturas de El Fayum.  Después vino la noche de los tiempos, como gusta denominar a algunos la Edad Media de forma errónea, y se perdió el realismo en el arte (igual la religión tuvo algo que ver). En el Renacimiento, cuando empezó a aflorar el arte clásico en las excavaciones, se alcanzó el apogeo del realismo, y obras reconocidas por todo el mundo como La Gioconda de Leonardo da Vinci o El Moisés de Miguel Ángel, hacian confundir la realidad con la obra del artista. Una anécdota referente a la figura que presidiría la tumba del papa Julio II cuenta que Miguel Ángel le arrojó el cincel para forzar a la estatua a hablar.

Un buen artista era aquel que conseguía mostrar la realidad tal cual era. Pero con el paso de los siglos ese realismo se conviritó en la mayoría de los casos en una muestra de virtuosismo más que de arte. Para los grandes era poco menos que una limitación para expresarse. A los pintores se les pagaba para reproducir los objetos bellos o idealizar a las personas que posaban para ellos. Pocos o ninguno podían expresar sus sentimientos o su forma de ver las cosas con libertad. El único que se atrevió, después de toda una vida pintando a los reyes y a los nobles, a plasmar lo que sentía (y por ello fue tildado de loco) fue Francisco de Goya y Lucientes, que se atrevió con sus pinturas negras a expresar sus sentimientos.

Con el nacimiento de la fotografía en 1826 por obra y gracia de Nièpce y su presentación al mundo en 1839 de la mano de Daguerre, los pintores se vieron liberados del realismo y pudieron profundizar e investigar en sus forma de ver las cosas. Turner y los impresionistas que vendrían después debieron ver a la fotografía como su salvadora, pues les permitió crear una nueva forma de ver el mundo, sin tener que estar sujetos a una representación fiel de la realidad que les rodeaba.

El arte del siglo XX no sería igual si la fotografía no hubiera existido. De la misma forma, si la fotografía hubiera aparecido antes, nuestra historia sería otra. La fotografía tuvo la obligación, al principio, de ser un mero registro de la realidad, era un dispositivo que reproducía los objetos tal como eran para poder ser estudiados, sin la obligación de tener que estar en el mismo lugar. Y este hecho físico, que al principio se vio sólo como una ventaja, es el hecho difrenciador de la fotografía respecto a la pintura. La fotografía obliga a que el sujeto esté en el mismo lugar del objeto; la pintura, gracias a la plata (o ahora al silicio) puede surgir de la imaginación o del recuerdo. Yo puedo pintar la estatua de la Libertad sin haber estado en Nueva York, pero jamás la podré fotografíar sin coger el avión desde mi ciudad y desplazarme a la ciudad de los rascacielos. Salvo que haga trampas como hacer una foto de una foto o de una escultura.

Por eso no tiene sentido elegir una forma de expresión u otra. La pintura, gracias a la fotografía, es más libre que nunca, y no necesita la experiencia del lugar. La fotografía, entendida de manera pura, exige la presencia del yo en todo momento. Susan Sontag siempre habla del estigma del turista que solo hace fotos para enseñar a los demás que ha visitado o ha estado en tal sitio. Pero es que es algo que confirma a la fotografía como lo que es, el único arte que debe hacerse en el momento por el propio autor.

Si prefieres quedarte en casa, hazte pintor o escultor. El fotógrafo es quien viaja. Y es de lo más apasionante.”

Vía | altfoto.com

Artista convierte libros en esculturas

El artista norteamericano Brian Dettmer transforma libros de gran tamaño que son modificados para producir la escultura. Dettmer corta capa por capa, de forma precisa, produciendo arabescos que son dibujados o decorados para producir una filigrana de grandes dimensiones dándole, así, un nuevo uso a esos grandes tomos que fueron desechados pero que ahora pueden ser apreciados otra vez como obras de arte.

Hace un buen tiempo escribí un artículo titulado Arte ecológico donde mostraba alguna de las propuestas sobre arte hecho con materiales de desecho. Ahora, debido a una mayor conciencia ecologica de las personas y unido al deseo de los artistas de experimentar con nuevos materiales conseguimos muchas más propuestas interesantes en esta materia.

The March of Democracy
Health and Longevity
An Incomplete Education
Compiled Upon A New Plan
The Encyclopedia of Architecture

Links:

Brian Dettmer Flickr

Via.

Balzac y Rodin unidos por el arte

Honoré de Balzac fue un escritor francés del siglo XIX famoso por sus novelas donde describe la sociedad de su época. Luego de vivir una infancia desdichada, estudiar derecho por orden de su padre e intentar dedicarse al negocio de la impresión de libros, se dedica de lleno a la escritura logrando escribir cerca de 95 novelas y numerosos relatos cortos, obras de teatro y artículos de prensa en tan solo 20 años. Sus novelas no sólo buscan describir los estereotipos de la sociedad de su época sino que son abundantes las descripciones sobre lugares, mobiliario, arquitectura, vestimenta y todo el entorno donde se desenvuelven los personajes. Los detalles son muy  importantes para recrear en la mente del lector el ambiente donde se desarrolla la escena.

Resulta paradójico que una persona que prestó tanta atención a los detalles haya sido inmortalizada con una escultura que carece de estos.

Casi cincuenta años después del fallecimiento de Balzac se le encomienda al escultor francés Auguste Rodin la tarea de inmortalizar al escritor con una escultura. Rodin comienza los preparativos, investiga, estudia y analiza al personaje que debe plasmar y finalmente presenta un boceto en yeso que se encuentra en Museo d’Orsay. El boceto causa controversia: el Balzac de Rodin tiene una indumentaria simplificada, con un acabado que parece sin terminar y sólo se ve su rostro que mira al cielo. Las ideas de avanzada de Rodin no fueron entendidas por el público parisino que hubiera preferido algo más realista donde se le representara con los objetos que acompañarían al escritor: mesa y libros. En lugar de eso esta escultura, demasiado innovadora, no buscaba representarlo a él sino que quería ser un símbolo de sus ideas y su obra.

La construcción de la estatua fue aplazada y no fue sino hasta 1939 que se realizó el bronce final que Rodin nunca llegó a ver.

En Caracas había una copia de dicha estatua al lado del edificio del Ateneo de Caracas que, como muchas otras cosas, fue un símbolo de cultural antes de ser removida del lugar. De pequeña, al observarla, no le encontraba lo bello, no me parecía una cosa digna de admirar. Luego comencé a leer la obra de Balzac, conocí más sobre Rodin y finalmente entendí la importancia de esta escultura. Para quienes visitamos la zona de Bellas Artes en los ’90 y principios de la década del 2000, era algo natural ver la escultura ahí. Hace años que ya no está, pero permanecerá en el recuerdo de quienes visitábamos ese eje cultural del música, arte y cultura.

Minimalismo

Con la premisa «Menos es más», el minimalismo busca reducir a lo esencial el arte, la música, la arquitectura o la decoración. En el blog Una mirada al arte encontré una excelente investigación que explica muy bien el concepto:
El concepto Minimal Art fue acuñado por Richard Wollheim en 1965 y apareció, por primera vez, en un artículo suyo titulado de este modo que publicó en la revista Art Magazine. En aquella ocasión, el crítico aplicó el término a obras muy diversas, ya que con él hacía referencia tanto a pintu­ras abstractas como a esculturas propiamente minimalistas o a ciertos ready-mades de Duchamp. No es extraño que la obra de Marcel Duchamp pareciera aludida en el contexto minimalista, pues el artista francés había sido pionero en llevar a la práctica lo que podría llamarse «belleza de la in­diferencia».
Con el transcurso del tiempo, la denominación Minimal Art ha prevalecido sobre toda una serie de conceptos ligados a las manifestaciones de los artistas que trabajaron en su seno -como ABC Art, Literalismo, Arte reduccionista, Estructuras Primarias, Cool Art, The third Stream u Objetos Específicos
Algunos links interesantes sobre el tema: