Fotografiar arte

En este blog se exhiben algunas de las obras en óleo sobre tela de Gregorio Camacho que fueron tomadas por mi. No soy experta en fotografía, por lo que para hacerlo investigué algunos consejos sobre el tema y finalmente conseguí varios puntos importantes a tomar en cuenta y que funcionaron bastante bien para mis propósitos. Si eres un artista y quieres dar a conocer tu obra en internet el primer paso es tener unas buenas imágenes de tu obra, así que lee los siguientes consejos que pueden aplicarse tanto para cuadros como para esculturas o instalaciones.

Cómo fotografiar obras de arte

La cámara

Es excelente si se dispone de una cámara profesional, pero para este tipo de la mayoría de cámaras digitales sirven perfectamente.

La iluminación

La iluminación es probablemente el punto más importante y difícil de manejar. Necesitamos un espacio bien iluminado, con luz homogénea, difusa y de una sola tonalidad. Es necesario evitar lugares con varias fuentes de luz de distintos tonos porque alterarían el color de la obra a fotografiar. Además, la obra tendrá que situarse delante de un fondo neutro, sin colores (gris, negro o blanco). En mi caso siempre tomé las fotos de día, cerca de una ventana pero sin que le de la luz del sol directamente al cuadro.

Cuanta más luz mejor, siempre que ésta sea homogénea y difusa. Aunque la luz artificial es más fácil de controlar, también se puede utilizar luz natural siempre y cuando se realice la fotografía en un espacio interior muy luminoso y no en el exterior. Si vamos a utilizar luz artificial es conveniente iluminar la obra desde ambos lados para evitar brillos y reflejos, procurando que la luz no incida directamente en la obra.

Si la luz fuera escasa, podemos utilizar el flash de la cámara (aunque el flash suele ser muy fuerte y genera brillos y contrastes muy acusados). Si utilizáramos el flash, un truco para difuminarlo y suavizarlo sería taparlo con uno varios papeles blancos translucidos (una servilleta de papel nos podría servir).

Posición y encuadre

Para realizar la toma, colocaremos la cámara enfrente de la obra, paralela a ésta y a la misma altura. Es muy recomendable disponer de trípode o en su defecto de algún soporte o lugar donde depositar la cámara para no tener que sostenerla a la hora de realizar el disparo. La distancia desde la que tendremos que disparar es aquélla que nos permita un buen encuadre y que permita llenar casi toda la fotografía con la obra. Si tu cámara dispone de zoom óptico, ajústalo a la mitad de su recorrido, que es donde trabajara mejor. En cambio si el zoom es digital, déjalo al mínimo.

Ajustes de disparo

Aunque la cámara disponga de la posibilidad de ajustes manuales, puedes también probar los automáticos puesto que a menudo dan mejores resultados. La guía de usuario de nuestra cámara seguramente especificará qué pre-ajuste automático es el que mejor funciona para cada tipo de fotografía.

Si nuestra cámara dispone de disparo con retardo y tenemos un trípode o algún lugar donde dejarla, usaremos el disparo con retardo, que nos permitirá evitar lo que en fotografía se denomina trepidación. De esta forma, no moveremos la cámara y la fotografía saldrá más nítida ya que no intervendremos en el disparo.

Tanto si usamos ajustes automáticos como manuales, hemos de tener en cuenta que estos ajustes están principalmente destinados a la realización de una fotografía estática y que, por lo tanto, no necesitamos una fotografía de exposición rápida. Esto significa que podemos ajustar los valores de apertura del diafragma que más nos interesen e irnos, en este caso, a una apertura intermedia (apertura de la cámara que usemos), que es con la que mejor se suele trabajar. 

Hay que tener en cuenta que si usamos aperturas muy grandes podríamos encontrarnos con alguna parte de la fotografía desenfocada. Y si usamos aperturas muy pequeñas, el largo tiempo de exposición podría dar lugar a ruido en la imagen o resaltar diferencias de iluminación en la obra.

Formato de archivo:

Es importante configurar la cámara de modo que guardemos la fotografía con la máxima calidad posible. La gran mayoría de cámaras fotográficas digitales permiten grabar en JPEG de varias calidades: hay que escoger el de mayor calidad y tamaño. En mi experiencia es bueno tomar las fotos con buena calidad pero que no sean tan pesadas ya que una página web o blog con fotografías muy pesadas tarda mucho en abrir y la gente no entrará. Si las fotos se van a imprimir si es necesario que tengan buena resolución, así que lo que hice es tomar las fotos dos veces: las que son para imprimir en alta resolución y las que son para internet en baja resolución.

Proceso digital:

Una vez hemos realizado la fotografía hay que tener en cuenta que siempre queda pendiente una parte de procesado digital. Puesto que estamos fotografiando una obra real para intentar reproducirla lo más fielmente posible, los pasos de procesado que llevaremos a cabo no serán como los que se usan en otros campos.

– Enfoque y nitidez

La mayoría de programas de edición de imagen (como Photoshop) permiten ajustar y mejorar el enfoque y la nitidez de una toma. Si el resultado no fuera claramente nítido, podríamos valernos de estos programas para mejorar el enfoque y la nitidez aunque no es conveniente abusar de ellos.

– Corrección de color y niveles

La corrección de color y niveles pueden alterar la fidelidad del resultado, pero la mayoría de programas tienen ajustes automáticos que pueden utilizarse a modo de prueba. En algunas ocasiones pueden hacer que la imagen sea más fiel al original.

– Recorte

Cuando se hace la fotografía, normalmente el cuadro o la obra de arte no encaja perfectamente en la imagen e incluso puede tener un marco que no deseamos que aparezca en la fotografía. Es por ello que necesitamos recortar la imagen para que aparezca solamente el cuadro o la pintura.

– Guardar el resultado

La imagen resultante hay que guardarla en un archivo JPEG. Hemos de tener en cuenta un par de cosas importantes: los JPEG pierden calidad así que es importante no guardar la imagen sobre sí misma, sino como un archivo nuevo. Además, si se trabaja siempre sobre el original y se guarda como otro archivo, no se acumularán pérdidas de calidad. Por el contrario, si siempre se abre y guarda el mismo archivo, cada vez que éste se guarde irá perdiendo calidad. El formato JPEG permite elegir la calidad. Hay que guardarlo con la máxima calidad posible.

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Cómo vender obras de arte – consejos para coleccionistas

Por ser hija de un pintor y tener este blog sobre arte mucha gente me pregunta como puede vender sus cuadros y es por eso que decidí hacer este artículo. Algunas veces los coleccionistas de arte se ven en la necesidad de vender sus obras para obtener un poco de dinero y no saben cómo hacerlo.

Si eres un vendedor ocasional este artículo puede serte útil; si eres un artista o alguien que constantemente vende arte recomiendo leer el artículo Cómo vender arte en internet – consejos para artistas.

Antes de comenzar quiero aclarar que no busco vender cuadros de otros artistas, no compro obras de arte para revenderlas, no hago avalúos de obras por internet (aunque mandes la foto), sólo quiero compartir lo aprendido con quien lo necesite.

Para los coleccionistas lo principal es conocer bien qué las características de la obra que desean vender. Información como el nombre del artista, el año en que fue hecha la obra y la técnica empleada es información importante que puede influir en el precio de la venta y por supuesto que esté en buenas condiciones. Si no estás seguro de estos datos aquí están algunas ideas que podrán ayudarte:

22. Bodegón - Camacho
Obra de Gregorio Camacho

1 – LA FIRMA

La firma es una de los aspectos más importantes en un cuadro ya que es lo que certifica que la obra pertenece a determinado artista. Si no conoces el nombre del artista que realizó la obra puedes revisar si está firmada. Algunos artistas utilizan sus firmas reales, mientras que otros hacen uso de un monograma o símbolo que un artista adopta a modo de firma. La firma muchas veces está en la parte inferior de la obra, otras veces está por detrás del cuadro. Si la obra no está firmada puede que el artista no haya terminado la obra o que ésta sea una falsificación. ¿Porqué es importante saber el nombre del artista que realizó la obra? Porque de ahí dependerá el precio en que podrá venderse. Cada artista está ubicado en una categoría de valor donde las obras de algunos, como Picasso, valen millones de dólares. Para saber más de este tema puedes leer Por qué los artistas firman sus obras.

 2 – AVALÚO

Teniendo el nombre del artista puedes revisar en internet otras obras del mismo artista para comparar en que precio se vendieron. Si no se está seguro del artista o el precio de una obra el método tradicional es ir a una galería de arte donde gente experta le dirá el valor de la misma. Lo usual es que si desea el avalúo por escrito se cobre un porcentaje del valor de la obra, si sólo lo quiere en forma verbal es gratis. De todas maneras es bueno decir que el precio de una obra puede variar dependiendo del artista, del estado en que esté el cuadro y del año en que lo haya realizado porque ciertos artistas cotizan en el mercado a precios más altos que otros.

Muchas veces la gente ofrece en venta obras de arte a precios exorbitantes, quienes estén al tanto de los precios sabrán que el precio justo es mucho menor y por lo tanto la obra no se venderá, así que a la hora de colocar el precio para la venta hay que ser sensatos ya que las obras de arte son un artículo que siempre se revaloriza pero no podemos pretender venderlas en una suma exagerada.

 3 – EL ESTADO DE LA OBRA

Lo primero es ver en qué estado está la obra, si esta deteriorada conviene averiguar si es necesario hacer una restauración con un profesional antes de venderla. Otro aspecto importante, en el caso de los cuadros, es el marco: un cuadro se ve mejor con un marco en buen estado mientras que un marco poco agraciado le resta buena imagen a la obra. Hay quienes la venden sin marco, lo cual muchas veces es mejor para el comprador porque así le coloca un marco adecuado a la decoración del lugar donde se va a colocar.

4 – DÓNDE VENDER

Las Galerías: además de hacer exposiciones las galerías de arte también reciben obras para ofrecerlas a su clientela. Por lo general son recibidas en consignación y cuando son vendidas el vendedor cobra una cantidad estipulada de mutuo acuerdo. Es importante saber que las galerías de arte tienen su especialidad, por ejemplo: las hay que sólo venden arte abstracto y moderno, o las que se especializan en figurativo y en maestros de trayectoria. Si, por ejemplo, usted tiene una obra de arte abstracto la recibirán más fácilmente en una galería que se especialice en esa tendencia.

Casas de Subastas: antes de continuar me gustaría hacer una aclaratoria. Mucha gente tiene el concepto errado de que llevar una obra de arte a una Casa de Subastas es como llevarla a un remate en donde la pieza se venderá por una ínfima cantidad de su precio original. Si observamos lo que ocurre en esas grandes casas de Subastas de Londres o Nueva York las obras no sólo se venden en el precio justo sino en mucho más, y no estoy hablando sólo de cuadros de algún artista famoso sino de cualquier obra subastada allí. Las Casas de Subastas hacen el avalúo de la obra y si usted está de acuerdo con el precio se procede a subastarla. Si la obra se vende, la Casa de Subastas cobra un porcentaje del precio final de venta. 

Internet: en el caso de las ventas de arte por internet existen numerosos sitios donde se puede vender arte. Para ello lo más importante es tomar una buena foto por lo que este tutorial puede ayudarte. Es conveniente explicar muy bien las características de la obra a vender de manera que los posibles clientes estén seguros del tipo de obra que se ofrece. Por lo general los sitios de internet cobran un porcentaje del valor de la obra vendida. Hacemos un llamado a la prudencia a la hora de comprar o vender y leer los instructivos sobre cómo vender o cómo realizar una venta segura que ofrecen los sitios de venta por internet.

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El emprendimiento en el arte

Si te dedicas a la música, a las artes plásticas, al teatro o a cualquier otra disciplina artística existen dos escenarios básicos a los que puede enfrentarse un artista al momento de obtener ganancias con su arte.

  • Empleado. Tomando como ejemplo el caso de un artista plástico, se trata de tener exclusividad con una galería: la galería se encargará de la venta, organizará exposiciones, hará la publicidad y el artista sólo debe encargarse de la creación de nuevas obras. En el caso de un músico sinfónico sería pertenecer a una orquesta o dar clases en un conservatorio.
  • Emprendedor. Cuando no estas contratado por ninguna institución pero consideras que tu trabajo es único, valioso y que (como en toda profesión) sientes que puedes obtener una ganancia por el tiempo invertiste haciéndolo.

¿Qué significa esto? Revisando en el diccionario encontramos la siguiente definición de emprendimiento:

Emprender: Acometer y comenzar una obra un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

Diccionario RAE

El emprendimiento en las artes consiste en comenzar a verte como el gerente de ventas de tu producto artístico y por lo tanto debes comenzar a encargarte de todo lo relacionado con ello como la publicidad y la marca personal. ¿Cómo se consigue esto? Con una página web. Ya sea que la hagas tu mismo usando WordPress -como en mi caso-, o que contrates a alguien más que te asesore, en este mundo digital es necesario tener presencia en internet.

Muchas personas consideran que el arte se trata de una actividad que sólo se hace por recreación y que quienes los hacen no deberían percibir dinero por ello porque no es un “verdadero trabajo”. Pero la verdad es que se requieren muchas horas de estudio y trabajo para poder dominar un arte con maestría y es completamente correcto que recibamos una ganancia por el esfuerzo, tanto físico como creativo.

Teniendo esto claro, el primer paso consiste en hacer tu propio portafolio de obras que servirá de material de apoyo al momento de hablar con ese potencial cliente. En el caso de un artista plástico el portafolio consistirá en las obras que tienes disponibles para la venta, en el caso de un fotógrafo serías las mejores fotografías que has realizado y en el caso de un músico serían grabaciones de tus mejores temas.

Ejemplos de emprendimiento en el arte podrían ser comenzar a dar clases para compartir tus conocimientos en el área de la pintura, la música, el teatro o la literatura. No importa cual sea el caso, la creación de una web donde alojar tu portafolio virtual es de suma importancia, sin embargo no significa que debas dejar tu trabajo actual sólo por haber creado tu web). Significa que es un primer paso para mostrar a otros tu trabajo y para comenzar a construir una comunidad de entusiastas de tu producto cultural y además es buen tema de conversación cuando vayas a realizar tus relaciones públicas.

¿Qué otros ejemplos de emprendimiento cultural pueden realizarse? Déjamelo saber en los comentarios. Puedes revisar otros artículos sobre Marketing cultural aquí. Y si te gustó, o te resultó útil este artículo, haz click en el botón Me gusta o escribe en los comentarios.

Isabel Camacho.