Nueva cuenta en Instagram

InstagramDespués de mucho tiempo, finalmente me rendí ante el poder de Instagram. No es que me resistiera o que negara de su capacidad para conectarnos con gente con intereses similares, sino que después de 11 años usando Twitter es un poco difícil aceptar que los internautas ya no son los mismos de hace una década y que es necesario transitar nuevos caminos.

Pero ese no es el único cambio, he estado trabajando últimamente en el blog con la idea de que exista una coherencia visual en los 200 artículos que ya he publicado.

Así que si tienen a bien pasarse por Instagram y seguirme en @oleosymusica serán bienvenidos.

Anuncios

11 años usando Wordpress.com

11 años en WP -fotos-OyM

11 años en Twitter

11 años en Tw -fotos-OyM.jpg

300.000

300.000-OyM

Mirando hacia atrás

OyM beige BITACORA

“Si te cansas aprende a descansar, pero no te rindas”
Bansky

Es sabido que el tiempo nos aporta sabiduría y nos permite apreciar las cosas en su justa medida. Cuando tomamos distancia y miramos hacia atrás podemos darnos cuanta de la realidad de las cosas y comprender que, a pesar de lo difícil que pudo haber sido una situación, todo tiene su lado bueno. Es por eso que mirando hacia atrás, puedo decir que el 2017 fue un año de contrastes. Tuve grandes alegrías, algunos momentos de consternación, pero también estuvo lleno de pequeños éxitos que me hacen pensar que después de todo no fue un mal año.

 

2017 empezó con el lanzamiento del disco Portugal en Venezuela en el que participé como violinista y asistente de producción de la grabación. Luego llegó mi carnet de miembro votante del Latin Grammy y celebramos el 2do aniversario de SkyNote Studio, mi proyecto personal más importante. Pasé un rato muy agradable con Pavel Cal en el concierto de Sin Bandera en Caracas. En abril fue el lanzamiento del disco Enclave Sinfónica donde participé como violinista y productora. Otro lanzamiento de este año fue el disco de música antigua Cancioneiro de Elvas donde participé como asistente de producción de la grabación. Grabé como violinista un disco junto al Maestro Alfredo Rugeles y Sofía Manavello. Dimos unos cuantos conciertos memorables con la Sinfónica (12, 3, 4, 5, 6, 7, 8), toqué en un evento privado e hicimos -lo que más me gusta hacer- unas cuantas grabaciones de cuerdas (1, 2, 3, 4, 5, 6). Nada mal para un músico clásico que vive en la caótica Caracas.

En cuanto a este blog 2017 fue un año para recargar energías, como dice Bansky en la cita con la que inicia este artículo. A pesar de eso mi blog ya tiene 11 años de existencia. No publiqué muy constantemente, pero mi idea es seguir con  el blog como forma de resistencia a las adversidades que vive mi país Venezuela. Considero que una forma de luchar y contrarrestar un poco la apatía y el desconsuelo que vivimos los venezolanos es recordar la Caracas hermosa y optimista de los 70, 80 y 90 que plasmó Camacho en sus obras y que semana a semana publico en este blog. Lo anterior, unido al esfuerzo que hacemos los músicos venezolanos por mantener el nivel y la más alta calidad interpretativa a pesar de los pesares, hacen que sienta que no puedo perder la lucha contra es desánimo.

Comienzo este año con ganas de seguir con mi blog, con la música, con Venezuela.